Este poema en cuatro partes fue escrito en 2019, 2020, 2022 y 2024.
I.
Theo
No hay palabras con las que me aproxime:
eres, del náufrago, barca y orilla;
rey que cambiaría trono por silla;
del poeta, la pluma que dirime;
de lo inefable, tú, lo más sublime;
de los dioses ancestrales, la arcilla;
eres luz; de mi cosmos, la semilla;
el verso para que mi mundo rime.
Eres, de mi universo, el mayor grito;
canto libre, música sin solfeo,
sin pentagrama, solo el infinito.
La nada es el todo cuando te veo.
Digo tu nombre muy… muy despacito,
y al hacerlo sueño que sueño: Theo.
II.
Noah
Allí donde comienza lo innombrable;
donde el tiempo es guardado en la vitrina;
donde la infancia sigue en una mina;
donde lo imposible es lo más probable;
donde imagino lo inimaginable;
allí donde el verbo se difumina,
he visto tras esa última cortina
que es aquí donde soy invulnerable.
Y es que aquí eres tú mi primer instinto;
corazonada; sacrosanta loa;
cordel y lazo de mi laberinto;
el faro que ayuda a orientar mi proa;
ver la luz y verte a ti es indistinto;
mi latido es tuyo, querido Noah.
III.
Bosco
Hoy soy un navegante de la altura:
mi red, entre los astros, reluciente,
se afana por tentar la omnipresente
marea de esta inmensidad oscura.
Sobre el mar estrellado de negrura
creo ver tu figura lentamente
avanzando y surcando la corriente:
el cielo de la noche me murmura.
Resuena, en este piélago profundo,
el repique de un pálpito que intuyo.
Tomo agua de este océano fecundo.
Con su perpetuo y primigenio arrullo,
tu pulso es todo el pulso de este mundo,
y yo, Bosco mío, soy todo tuyo.
IV.
Julia
Las hojas del laurel en la corona
de un poeta; las espigas del trigo;
la higuera y el fresco dulzor del higo;
el canto, entre ramas, que el viento entona;
de día, el giro de los girasoles;
la dama de noche de mi jardín;
las fragancias ociosas del jazmín;
los claveles rojos, tan españoles;
el refugio bajo un sauce llorón;
la vida sobre un campo asaetado
de amapolas; un diente de león
que se diluye, leve y delicado.
Te doy, Julia, todo mi corazón
junto a este ramillete que he formado.
