VEGETALES INSÓLITOS: TRES HISTORIAS RIDÍCULAMENTE EXTRAORDINARIAS

Es posible que ya te hayas dado cuenta de que la fotografía que da comienzo a este texto pertenece al extrañísimo y polémico Manuscrito Voynich del siglo XV. Gran parte de sus desconcertantes dibujos hacen referencia a plantas y vegetales imposibles. A pesar de que no quiero centrarme ahora en dicho libro, sí voy a hablar precisamente sobre plantas y vegetales imposibles. Esta es una entrada de LITERATURA: a continuación, tres historias ridículamente extraordinarias.

Este artículo ha sido publicado previamente en Acalanda Magazine (acalanda.com)

Hace unos meses se publicó la sorprendente noticia de que un académico de la universidad de Bristol había logrado descifrar (presumiblemente) el enigmático idioma con el que está redactado el Manuscrito Voynich. Y digo presumiblemente porque, de momento, existen todavía algunas controversias al respecto. En cualquier caso, gracias a aquella información volví a interesarme por las imágenes del que sigue siendo, para muchos expertos, el libro más extraño del mundo. Durante esa misma semana, también terminé de leer el último libro de Juan Luis Arsuaga (Vida, la gran historia). A lo largo de varios capítulos, el paleoantropólogo se plantea la cuestión de si la vida inteligente en nuestro planeta podría haber adoptado otras formas diferentes al ser humano. Por una de esas incomprensibles conexiones que a veces lleva a cabo nuestra mente, relacioné el interrogante del científico con los dibujos del Manuscrito Voynich; y el resultado, es evidente, fue el de reflexionar acerca de la existencia de vegetales inteligentes. ¿Son dichos seres verdaderamente posibles? Si deseas obtener un razonamiento científico, te recomiendo sin duda que leas el texto de Arsuaga. Si, por el contrario, quieres dejar volar tu imaginación, te presento a continuación tres historias muy peculiares (Lectura sin spoilers):

1. El día de los trífidos: Esta novela fue publicada en 1951. Su autor es el británico John Wyndham. Muchos la consideran como una de las 100 mejores novelas de ciencia ficción de la historia. El aspecto más original de la narración es sin duda su temática. Los trífidos son unos seres vegetales que, paradójicamente, poseen ciertas cualidades animales. Pueden llegar a medir algo más de dos metros y sacar sus raíces de la tierra. De este modo, desplazándose por el terreno, han llegado a expandirse por todo el planeta. El protagonista de la aventura, el biólogo Bill Masen, debe hacer frente a esta plaga, la cual no tiene inconvenientes en atacar sin miramientos a cualquier individuo de la especie humana. Aunque resulte sorprendente, algunos elementos de la trama tienen cierta semejanza con la que es, sin duda, la más reconocida obra del nobel José Saramago: Ensayo sobre la ceguera. ¿Qué tienen en común ambos libros? ¡Descúbrelo tú mismo!

2. Fungus. El Rey de los Pirineos: Este es el segundo trabajo que leo de Albert Sánchez Piñol. El anterior fue La piel fría. He disfrutado muchísimo con ambos. Fungus es, no obstante, una historia… (¿cómo decirlo?) inusual; una historia fantástica que mezcla paisajes y acontecimientos reales del año 1.888 con un monstruoso batallón de setas gigantes que habitan los Pirineos. Un anarquista maleducado y borracho a más no poder, escondiéndose de la justicia y la sociedad en aquellos recónditos parajes, es el responsable de traer a la vida a esos grotescos seres. Aunque lo hace de manera accidental, el proceso que se oculta detrás de tal inusitado evento es tremendamente poético. A lo largo de la novela, nunca he sabido a ciencia cierta si debía sentir empatía o más bien total rechazo por todos y cada uno de sus protagonistas. Ric-Ric, el personaje principal, es un ser humano con comportamientos animalescos, y simplemente por ese motivo genera repudio; las criaturas vegetales, con ciertos atributos humanos, tampoco llegan a comportarse nunca como tales. Fungus. El Rey de los Pirineos es un libro que recomiendo plenamente si te gustan las aventuras radicales. Su autor lo define como un «Un western invernal decimonónico en los Pirineos

3. La pequeña tienda de los horrores: De acuerdo. Ya sé que esto es una película y no un libro, pero su argumento singular es perfecto para cerrar este extraño trío de historias; tres historias que, a pesar de sus evidentes diferencias, tienen también un mismo nexo común. La pequeña tienda de los horrores son en realidad dos películas: una de ellas fue grabada en 1.960 y la otra en los años ochenta. Con el paso del tiempo, ambas se han convertido en películas de culto. ¿Y de qué van exactamente? En una floristería, uno de los trabajadores debe encargarse de cultivar (¿criar?) una especie de flor muy extraña, y lo hace alimentándola con sangre humana. Aquella responsabilidad se le va de las manos y la criatura comienza a adoptar proporciones descomunales. Evidentemente, llega un momento en el que ya no es suficiente con administrarle al susodicho vegetal esas poquitas gotas que en un principio solicitaba… Seguro que puedes intuir por dónde sigue la historia. He visto ambas películas, y aunque me gusta el cine clásico de ciencia ficción (sí, en blanco y negro), disfruté muchísimo más con la versión de 1.986. ¿Eres capaz de darle una oportunidad a este film?

Plantas asesinas, setas gigantes y flores carnívoras: tres historias muy diferentes con un mismo trasfondo. ¿Has visto o leído alguna de ellas? ¿Te animas a hacerlo?

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